Fábrica de Moda – Gloria de Pablo

¡Bienvenidos a la Fábrica de Moda! Gloria de Pablo, diseñadora, asesora de imagen personal y especialista en estilismo de televisión, que cuenta con una trayectoria profesional de 20 años, decidió emprender este nuevo proyecto con el fin de extender sus conocimientos a jóvenes creadores. Conocí a Gloria durante mi etapa de dependienta en tiendas de ropa. Ella solía venir donde yo trabajaba a por prendas para los estilismos de sus clientas. Desde entonces, he mantenido el contacto con ella. Al enterarme de la existencia de su Fábrica de Moda en la céntrica calle Garrigues de Valencia, no dudé en ir a visitarla.

Gloria de Pablo en su Fábrica de Moda.- Fuente: Archerphoto para Nadia Alba.
Gloria de Pablo en su Fábrica de Moda.- Fuente: Archerphoto para Nadia Alba.

Decidió montar este espacio para ayudar a diseñadores procedentes de la Escuela Superior de Moda, que siempre se encuentran con las mismas trabas: se frustran porque realizan los dibujos de sus diseños, pero a la hora de hacerlos realidad no saben. Tienen que  delegar en otra persona que difícilmente consigue interpretar la prenda que han dibujado. “El diseñador termina llegando a la conclusión de que tiene que aprender a trabajar el dibujo y el patrón, todo unido”, comenta Gloria. Al llegar a este punto, ella les ofrece la posibilidad de expresase en el patrón igual que lo hacen en el papel.

Qué se enseña en la Fábrica de Moda

El trabajo en la Fábrica es muy creativo. No son lecciones  estrictas. Aquí se indican las nociones que posteriormente los alumnos pueden desarrollar. “Lo que yo enseño es, simplemente, cómo con un cuerpo, una falda y una manga, sale todo”, explica la diseñadora. Actualmente existe el patronaje de mesa y por ordenador, pero con este último afirma que no se puede hacer moda, ya que se trabaja a través de una pantalla. “El método de patronaje de mesa ofrece cierta sensibilidad, puedes ver lo que creas, la línea de la curva, el efecto que quieres crear y posteriormente ya se puede digitalizar e industrializar”, me cuenta. Los diseñadores noveles muchas veces confunden lo que es diseñar con ceñirse al dibujo, pero Gloria les hace ver que también se diseña a través del patrón.

Sacar el primer modelo en tres dimensiones, la primera prenda, el primer volumen. A eso enseña Gloria. Para diseñar, hay que tener en cuenta y jugar con una serie de factores como las formas, el patrón, los tejidos… Los elementos del lenguaje de la moda que hacen posible el modelaje.

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La diseñadora explicando sus métodos de enseñanza. – Fuente: Archerphoto para Nadia Alba.

Todos los diseñadores utilizan los mismos patrones, visten un cuerpo y, sin embargo, las diferencias entre unos y otros saltan a la vista. El resultado de los diseños siempre está determinado por los elementos que se utilicen y cómo se utilicen.  Gloria está segura de que cuanto más sabe el diseñador sobre patronaje, más puede crear, ya que el desconocimiento hace que se limiten a hacer solo lo que ya saben. Gloria destaca en Delpozo un conocimiento de patronaje altísimo. “Creo que es el mejor patronaje que estoy viendo hasta ahora. Esto hace que pueda sacar unos volúmenes espectaculares, cosa que otros no consiguen porque técnicamente no llegan”.

En la Fábrica de Moda, también se enseña moulage (técnica con la que se puede hacer la prenda sobre un maniquí). Es la forma más creativa que existe, ya que permite comenzar con una idea e ir desarrollándola y cambiándola sobre la figura. “Es super creativo ir viendo las posibilidades que te ofrece una prenda. Cosas que no imaginas se van presentando sobre la marcha. El resultado es espectacular”, explica la profesora. Pese a ser una técnica que crea prendas únicas, también se puede industrializar si se añaden una serie de pautas en su proceso de creación para su posterior producción.

En esta escuela no solo se da clase a gente con estudios de diseño. No es necesario. “Creo que la creatividad es algo innato. Solo hay que atreverse y decidirse. Diseñadores como Jean Paul Gaultier y otros muchos famosísimos jamás pasaron por una escuela de diseño de moda. Toda su maestría fue adquirida trabajando como ayudantes en talleres de otros”, afirma Gloria.

Cursos y talleres

Para quienes estén interesados en aprender o perfeccionarse en el diseño de moda, la Fábrica ofrece un abanico de opciones: curso de patronaje industrial, de patronaje femenino creativo, moulage, escalados (algo mucho más técnico dirigido a la industria de la moda), taller de modistería, así como formación continua para aquellos profesionales que quieran especializarse en ciertas técnicas o tutorías para los que estén haciendo sus colecciones y se encuentren con dudas puntuales.

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El lugar de trabajo en la Fábrica de Moda – Fuente: Archerphoto para Nadia Alba.

La formación para quien empieza en esto suele durar aproximadamente un año. Los grupos son reducidos para que la enseñanza alcance buenos resultados y de forma rápida. La ventaja de los cursos de la Fábrica de Moda es que el tiempo de duración es ideal para que la gente no pierda el interés como puede hacerlo, por ejemplo, con un módulo de un par de años. Lo que aquí se ofrece es  mucho más dinámico.

Entre sus alumnos hay gente de distintas disciplinas: estudiantes de arquitectura, diseñadores, autodidactas, administradoras de empresas… Gente que se ha dado cuenta de que su vida es la moda. Aquí, todos ellos pueden encontrarse y hacer que su ideas fluyan juntas. Esto reconforta mucho a Gloria.

La moda desde el punto de vista de Gloria de Pablo

Hay gente que afirma que en moda ya está todo hecho, pero De Pablo no comparte para nada esta opinión. Ella distingue, por un lado, la industria de la moda que es la que hace dinero, de la cual opina que ahora hay menos oferta que nunca. “Las empresas arriesgan menos porque no quieren quedarse con stock. Además, cada vez se crean menos negocios. Todo esto hace que hoy por hoy vistamos todos igual”, asegura. Por otro lado, la estilista afirma que sí que hay opción a comprar ropa diferente y realmente bonita, aunque es más difícil acceder a ella porque su precio es más elevado y además no suele haber tiendas físicas para ir a comprarla. Aunque cada vez se tiende más a comprar por Internet, la mayoría de la gente sigue prefiriendo ver y probarse las prendas que va adquirir.

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La experta hablando sobre moda. – Fuente: Archerphoto para Nadia Alba.

En cuanto a las tendencias, la experta en moda lo tiene claro: “Estamos en un momento donde no importan los sexos, importan las personas”, y eso está llevando a algunos diseñadores como Calvin Klein, Marc Jacobs o Gucci a crear colecciones  de  prendas y complementos unisex. Cómo no, el gigante del low cost, Inditex, no ha tardado en apuntarse a esta moda sin género.

Respecto al problema que tienen las personas de talla grande para encontrar ropa, la diseñadora cuenta que ha asistido a desfiles en Nueva York donde ha visto modelos de tallas grandes con prendas preciosas. El problema es que la difusión por parte de los medios no es igual, reflejan poco la oferta existente. A su vez, reconoce que es más complicado vestir a personas con tallas grandes. La industria textil maneja unos rangos dentro de un índice de masa corporal que consideran “normal”, basados en las conocidas tipologías corporales, construidas a partir de una serie de estudios demográficos. Las empresas se arriesgan menos a producir para quienes se salen de ese rango establecido. ¿Por qué? Hay algo contra lo que es difícil luchar: la genética de cada uno. No hay forma de saber cómo se va a distribuir la grasa corporal cuando una persona engorda, cada persona es un mundo, por lo que es muy difícil hacer tallas para todos los cuerpos. De ahí el problema de cubrir la demanda de tallas grandes.

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La estilista dando su punto de vista acerca de la moda. – Fuente: Archerphoto para Nadia Alba.

Hablando en términos generales, la estilista cree que ahora se tiene más acceso a la ropa que nunca pero sin embargo, la gente no sabe vestirse, lo hace sin sentido. Piensa que con este desconocimiento del vestir uno se pierde el respeto a sí mismo. Está convencida de que para alguien que tiene aspiraciones profesionales, una mala indumentaria puede hacer que pierda toda su fuerza, todo su liderazgo. “Esto puede dañar tus entrevistas de trabajo y afectar a cómo te ven. Tu energía se corta”. También asegura que se han perdido los modales a la hora de vestir en ciertas ocasiones (como quien va al médico vestido como si fuese a hacer unos arreglos en su chalet). La asesora ha ayudado a clientes a cambiar su registro visual, cosa que les ha abierto puertas hacia el éxito laboral.

En definitiva, la moda es un poderoso lenguaje que va cambiado a la par que la sociedad. A través de este lenguaje, podemos crear nuestro propio estilo y conseguir ser completamente individuales. Existen infinitas formas de interpretar la moda, tantas como personas. Por eso, coincido con Gloria en que “la moda no se acaba. Es como con la literatura, hay gente que piensa que ya está todo escrito. No. Cada uno pone su impronta en su momento. Depende de cada uno, de la sociedad y de los tiempos en los que vive. Nunca se acabará el cine, nunca se acabará la literatura, nunca se acabará todo esto mientras no se acabe el ser humano. Nunca se acabará”.

¿Es la moda arte? La eterna pregunta

Que la moda es cultura es algo indiscutible. El problema se presenta ante la pregunta de si la moda es arte. Los grandes diseñadores reciben en muchas ocasiones halagos por sus maravillosos diseños, que son catalogados por el público y los medios de comunicación como auténticas obras de arte. Pero no todos los creadores ni expertos del sector se muestran de acuerdo con esta definición. He aquí la gran discusión entre diseñadores, historiadores y coleccionistas.

Por ejemplo, el diseñador Jean Paul Gaultier, a pesar de mostrar su exposición Jean Paul Gaultier. Universo de la moda: de la calle a las estrellas por los museos de las grandes ciudades internacionales, no considera que la moda sea arte. Yo tuve la suerte de poder verla cuando estuvo en la Fundación Mapfre de Madrid y para mí, sin duda, eso es arte.

Catálogo y folleto de la exposición “Jean Paul Gaultier. Universo de la moda: de la calle a las estrellas” realizada en la Fundación Mapfre de Madrid. – Fuente propia.

En el caso de Giorgio Armani la perspectiva es distinta. El italiano se mostraba así de contundente en 2015 en una entrevista para el diario El País:

“Por supuesto, la moda es arte. La relación entre estos universos es muy estrecha. Ambos son medios de expresión de gran potencia, que crean objetos no solo bellos, sino también capaces de emocionar. De hecho, la industria de la confección se sitúa en el centro de la creatividad y es el mejor espejo de la sociedad y su cultura”.

De entre los diseñadores que comparten la perspectiva de Armani, algunos se decantan por presentar actividades artísticas como las performance, con las que dejan bien clara su postura acerca de la estrecha relación que existe entre el mundo del arte y la moda. En este vídeo podéis ver una a la que asistí. Fue presentada por el diseñador Jose Zambrano en la Semana de la Moda de Valencia, en el año 2011.

Esto es solo un pequeño ejemplo de cómo el mundo de la moda está dividido ante esta cuestión, pero existe algo evidente: cada vez son más los museos que acogen exposiciones de moda. Algunas personas lo consideran como algo bien merecido pero para otras resulta frío y discutible. La directora del museo Fashion Institute of Technology (FIT) de Nueva York, Valerie Steel, que desde 1997 ha organizado en él más de veinte exposiciones de moda,  reivindica que esta ha de ocupar el lugar que se merece en el mundo de las artes. El anuncio de cada nueva exposición hace reavivar la discusión de dónde está el límite que separa la costura del arte.

Imagen de cabecera y vídeo cedidos por Archerphoto.eu